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NATALIA FRAGA, EGRESADA DE LA ESCUELA DE CAMAREROS DE LA SEDE

Se capacitó en el espacio municipal de Beccar y ya trabaja en una importante cadena hotelera

Para muchos jóvenes es la posibilidad de acceder a un oficio, progresar y empezar a salir adelante

Tender puentes, dar oportunidades laborales y abrir horizontes son algunos de los objetivos del espacio municipal La Sede, que en agosto pasado abrió sus puertas en La Cava, Beccar, para capacitar a jóvenes en oficios y darles las herramientas necesarias para que puedan desempeñarse en el ámbito laboral.

Natalia Fraga, de 30 años, casada y con dos hijas pequeñas, es una de las tantas personas que llegaron en busca de un futuro mejor hasta ese edificio totalmente remodelado sobre la calle Newbery, a unos 250 metros de Tomkinson, con murales de María Laura Pini y Rocío Alejandro, palabras inspiradoras en las paredes (luz, estudiar, compartir, trabajar, paz, sembrar…), dos salones amplios, luminosos y alegres, y una comunidad educativa de brazos extendidos. 

“Siempre me atrajo la atención a la gente, el trato personal con las personas, y antes de inscribirme venía pensando mucho sobre en qué podía trabajar, y ese en qué tenía que ser algo que realmente me gustara. No lo dudé más y me anoté”, cuenta Natalia, nacida y vecina de Beccar, que hace pocos días recibió con sonrisa amplia y el pecho inflado el diploma que acredita su paso por la Escuela de Camareros de La Sede, dirigida por el cocinero Diego García Tedesco, del Bajo de San Isidro.

Una primera camada de once camareros y camareras de las muchas que irán surgiendo de esta iniciativa que reúne el esfuerzo de la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro, como responsable de la capacitación, y de la Secretaría de Acción Social local, a cargo de la administración del lugar.

Así, de septiembre a noviembre, y los martes y jueves, de 11 a 12.30, Natalia se capacitó en la escuela dirigida a mayores de 18 años, al igual que el Curso de Electricidad y la Escuela de Peluquería que también son parte de La Sede. Una propuesta complementada con ExpresArte, que consistió en un taller mensual para niños, niñas y adolescentes de Movimiento y Cultura Hip Hop/ danza y freestyle (septiembre), Circo Social (octubre) y Producción Audiovisual (noviembre), a cargo de agitadores comunitarios del mismo barrio, además de clases de ajedrez.

Iniciativas basadas en las necesidades laborales y de capacitación surgidas de las conversaciones con los propios vecinos, emprendedores y asociaciones comunitarias de la zona, y que pusieron en marcha una comunidad de encuentro y construcción de proyectos humanos y profesionales tanto individuales como colectivos.

Natalia llegó a La Sede con cierta experiencia en el área de cafetería y en la recepción de clientes de McDonald’s, donde debía estar atenta a recibir, acompañar y asesorar a los clientes de la cadena de comidas rápidas. “Además, trabajé varios años como peluquera, yendo a domicilio, haciendo cortes, alisados –recuerda-, pero quería capacitarme en algo que realmente me apasionara”.

-¿Cómo te resultó la capacitación? 

-Excelente, aprendí muchísimo, desde cómo armar un curriculum y la actitud que debemos tener en una entrevista laboral hasta vocabulario gastronómico, distintos tipos de servicio y de menú, el mise en place, la variedad de vinos. Pero también resultó excelente por las personas que la llevan adelante, gente muy idónea. Me llevo el amor que irradia la Escuela, el compañerismo entre los alumnos y la gran dedicación de los profesores, empezando por el director.

-¿Fue una capacitación muy vinculada con la práctica?

-Sí, todas las clases fueron muy dinámicas y, sobre todo, prácticas.  Aprendimos desde cómo atender al cliente y cómo tomar una comanda hasta la forma correcta de abrir un vino, presentarlo y servirlo, o cómo vender un plato. También pudimos conocer cómo funciona un hotel por dentro, cómo se trabaja y la organización. Me encanto, súper interesante. 

Un aprendizaje que también incluyó prácticas en el restaurante Taller Cantina, del Bajo de San Isidro, y una práctica laboral como staff gastronómico durante el reciente festival Bocas Abiertas. 

-¿Qué impresión te llevás de La Sede?

-Es una genialidad, realmente, una idea muy buena y muy necesaria, porque te ofrece herramientas y una capacitación de primer nivel totalmente gratuita. Para muchos jóvenes es la posibilidad de acceder a un oficio, progresar y empezar a salir adelante.

Para ella, el empezar a salir adelante comenzó a cristalizarse hace muy poco, cuando Diego García Tedesco les informó a los alumnos sobre una ronda de entrevistas laborales que terminó con el 90 por ciento de los egresados contratados. “Cuando durante la capacitación fuimos al Hotel Hilton me quedé enamorada del lugar, me veía trabajando ahí. La entrevista, finalmente, la tuve en el Hotel Four Seasons. Para allá fui, súper tranquila y confiada”.

-¿Qué sensaciones tuviste cuando te informaron que habías quedado seleccionada? 

-Una alegría inmensa, feliz por la oportunidad. Es muy lindo ver cómo personas con muchísima trayectoria y experiencia en el rubro valoraron mis ganas de crecer y entusiasmo por aprender.

-¿Ya empezaste?

-Sí, hace unos días, con mucha expectativa y algo de ansiedad, no lo voy a negar, pero tranquila por la capacitación que recibí. Estoy en el área de banquetes.

Natalia habla de un lugar hermoso, con varios salones y restoranes, y ahora remonta en silencio la ilusión impensada hasta hace muy poco tiempo de un futuro auspicioso nacido en el corazón de La Cava.

+ La Sede funciona de lunes a viernes, de 9 a 17, y los sábados, de 9 a 13. Para inscribirse o conocer su oferta académica hay que comunicarse por el 4512-3174/75/77 o enviar un mail a lasede@sanisidro.gov.ar.


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